Debiera de darnos en qué pensar un hombre que se vende como candidato presidencial.
Estos días de familia y amistad en la celebración del nacimiento de
Cristo, debieran ser acaso oportunidad de cuestionarnos por qué seguimos
a ciertos “guías espirituales” y no a otros. ¿Por qué miles y miles de
personas siguen a ciertos pastores que no son sino pequeñas esquirlas
del capitalismo que lucran con la fe de las personas y esa necesidad
intrínseca a todos los seres humanos de sentirnos “salvados”?.
¿Por qué ciertas personalidades han logrado manipular mentes,
colectivos y sociedades enteras enlatando la salvación y vendiendo el
paraíso eterno?
Es cosa sabida que en la década de los setenta Estados Unidos lanzó
una intensa campaña de penetración pentecostal con el fin de frenar el
avance de la Teología de la Liberación y la correspondiente tendencia
por la opción preferencial por los pobres y la acción política.
“Bendiciones materiales para la gloria de Dios, todos serán
bendecidos al entregar el bono divino”. “Dios ha hecho este proyecto
posible”, se escucha decir retóricamente a algunos de estos fantoches de
la fe que desgranan el bolsillo de un pueblo con sus “diezmos divinos”.
Debiera de dar en qué pensar a sus discípulos que la oficina de Cash
Luna esté llena de revistas de jets, relojes, etcétera. Debiera de
darnos qué pensar que quien dice representar la palabra de Dios, lleve
en sus muñecas relojes Rolex y Cartier (entre US$25 mil y US$30 mil).
¿No era una vida de austeridad lo que buscaba el Jesús de los pobres?
Seguro que Cash Luna no tiene idea de quién fue Francisco de Asís,
que dijo que él necesitaba pocas cosas para vivir y que las pocas que
necesitaba las necesitaba poco.
Llama la atención el testimonio de Ana Sosa, exdiscípula de Cash
Luna, quien se pregunta: “Yo estuve en Casa de Dios dos años, fui oveja,
líder, etcétera, pero fallaron. Yo soy prueba de la falsedad de sus
palabras (de Cash Luna). Gracias a Dios me levanté pero nunca más volví a
ese lugar, donde se le sonríe a la gente por delante, más si tienes un
cheque que entregar. No soy la única que ha padecido esto. Conozco
parejas que se han divorciado por una mala guía de Casa de Dios. Conozco
líderes que abusan de su posición para acostarse con sus ovejas en Casa
de Dios. Por favor señores no pequemos de ignorantes, Carlos Luna es un
gran orador, magníficas charlas de superación empresarial, social y
económica. Pero de Amor y Honestidad no sabe nada”.
Otro testimonio de un exfiel, señala: “avaricia de este sicólogo
religioso que sabe manipular los sentimientos de los ingenuos que
prestan oído a enviar ofrendas”.
Cash Luna comprende muy bien que para manipular masas se manipulan deseos y miedos. Es esa su maestría y su condena.
El sociólogo Jesús García Ruiz habla de “la privatización de la
religión; de ciertas iglesias evangélicas como microempresas
familiares”; es este el caso específico de Casa de Dios dirigida por
Cash Luna y la Iglesia Bethania, en Quetzaltenango, regenteada por un
matrimonio de pastores-mercaderes, quienes además de negociar con la fe,
han tenido gravísimas denuncias ante la PNC.
Bajo la consigna para sus seguidores: “Lo mejor de tu vida está por
venir”, estos pastores de Xela, se llenaron los bolsillos a costa de la
fe del pueblo, mediante el monstruoso proyecto inmobiliario “Valle de
las Rosas”. Entre falsas prédicas y adoctrinamiento de los más pobres
para montar su negocio familiar, los pastores privatizan la
espiritualidad de los fieles.
Lo que hay en esta retórica es una respuesta falsa para un país sin
tejido social. Muchos guías espirituales de diversas iglesias se
aprovechan de que los designios divinos son dogma, no se cuestionan.
Falsos apóstoles. Falsas enseñanzas. Fe y espiritualidad de plástico, hecha de Mercedes Benz y reloj Rolex.
De pastiche de discursos inocuos que hablan a un pueblo urgido de fe y hambriento de espiritualidad.
Debiera de darnos en qué pensar un hombre que se vende como candidato
presidencial en sus gigantografías y vallas publicitarias vendiendo sus
“noches de gloria” y actúa como mercachifle de la religión. Debiera de
causarnos desconfianza y pavor un hombre que se enriquece con la fe de
un pueblo. La fe es otra cosa que seguir a estos falsos pastores, la fe
amigo lector, es acaso lograr ver a Jesús en cada ser humano.
“El que no está dispuesto a perderlo todo, no esta preparado para
ganar nada”. Dejemos que la curiosidad nos lleve donde sucede la vida.


Perdónalos Señor por que no saen lo que hacen.
ResponderEliminarMe muero de risa como estos Impíos periodistas hijos de los remil demonios habla por que tienen lengua y no saben que Dios en su palabra la biblia que estos tontos ignorantes no leen dice que si prósperas espiritualmente también lo harás material y económicamente pues bien Carlos Luna es uno que sirve a Dios y Dios mismo le.paga y le paga bie. Por que trabaja bien es un modelo de pastor pues todo lo que de el se habla no hay nada que lo confirme, Pero El DIABLO lo.odia y usa la boca de estos endemoniados para blasfemar de los siervos de Dios sino se Arrepienten y pasen a peor vida en el infierno se comeran sus palabras cuando ya sea tarde. Cristo Viene Ya.
ResponderEliminarMe muero de risa como estos Impíos periodistas hijos de los remil demonios habla por que tienen lengua y no saben que Dios en su palabra la biblia que estos tontos ignorantes no leen dice que si prósperas espiritualmente también lo harás material y económicamente pues bien Carlos Luna es uno que sirve a Dios y Dios mismo le.paga y le paga bie. Por que trabaja bien es un modelo de pastor pues todo lo que de el se habla no hay nada que lo confirme, Pero El DIABLO lo.odia y usa la boca de estos endemoniados para blasfemar de los siervos de Dios sino se Arrepienten y pasen a peor vida en el infierno se comeran sus palabras cuando ya sea tarde. Cristo Viene Ya.
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