Una corte paquistaní retiró los cargos de
blasfemia contra Rimsha Masih, una joven cristiana cuyo caso causó
conmoción internacional.
“Ella es una mujer libre, como cualquier ciudadana ordinaria”, afirmó
Abdul Hameed Rana, uno de los abogados de Masih. La alta corte en la
capital pakistaní, Islamabad, encontró que las acusaciones contra ella
no eran legalmente procedentes, afirmó el abogado.
La decisión de la corte ocurre luego de semanas de incertidumbre para
Rimsha y su familia, que fueron forzados a esconderse por el furor que
causó su caso.
Los problemas para Rimsha comenzaron en agosto cuando fue arrestada
tras ser acusada de quemar páginas del Corán, el libro sagrado del
Islam, para cocinar. Ella negó los cargos, que conllevan una pena de
prisión perpetua.
Aún no se sabe exactamente qué ocurrió el día en que Rimsha fue
arrestada. Las acusaciones contra ella fueron ellas por un vecino, cuyos
gritos convocaron a una muchedumbre enardecida.
Algunos residentes afirman que la joven fue golpeada. Otros que ella
corrió hacia adentro de su casa. Cuando la policía llegó, fue arrestada.
Su detención causó tensiones religiosas en el país predominantemente
musulmán. También generó muchas críticas contra las autoridades
paquistaníes, y renovó el debate sobre las controversiales leyes contra
la blasfemia.
Activistas de derechos humanos rechazaron la decisión de juzgar a
Rimsha como adulto, tras hacer notar que se cree que ella tiene
alrededor de 14 años. Después fue liberada bajo fianza y su caso fue transferido a una corte juvenil.
El caso tomó un giro dramático en septiembre cuando la policía arrestó a un imán local sobre acusaciones de que fabricó pruebas contra Rimsha.
De acuerdo con la policía, testigos vieron al clérigo musulmán, Khalid
Jadoon Chishti, romper páginas del Corán y agregarlas a la bolsa de
cenizas que eran parte de la evidencia contra Rimsha.
El caso se complicó más el mes pasado cuando el abogado de Chishti
dijo que tres de los testigos se retractaron durante una audiencia. El
caso contra Chishti continuará en una corte de distrito luego del fallo
de la alta corte este martes, de acuerdo con Rana, el abogado de Rimsha.
Las leyes contra la blasfemia de Pakistán fueron instituidas para
mantener la paz entre religiones. Pero han sido criticadas por
activistas de derechos humanos, que dicen que permiten la discriminación
legal contra las minorías religiosas.
Han existido unos 1.400 casos de blasfemia desde que las leyes fueron
puestas en efecto en 1986, de acuerdo con Human Rights Watch. Hay más
de 15 casos de gente en la antesala de la muerte por blasfemia en
Pakistán, y 52 personas han sido asesinadas mientras enfrentaban el
juicio por el cargo, de acuerdo con la organización.
Rimsha y su familia hablaron con CNN en septiembre pasado desde una ubicación desconocida luego de ser liberada bajo fianza.
La joven negó la acusación y dijo estar feliz con su familia, aunque teme por su vida. “Estoy asustada”, dijo por teléfono. “Temo que alguien quiera matarnos”.
Ahora que los cargos han sido retirados, no se sabe qué tipo de vida podrá llevar, debido a la controversia que causó.
Grupos de ayuda en Estados Unidos, Italia y Canadá ofrecieron a la
joven y a su familia una casa fuera de Pakistán, dijo un representante
de la familia. Pero ella quiere permanecer en su país.

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