El máximo responsable del Ministerio de lugares islámicos jordano
(WAQF), Abdul Salam Abadi, acaba de acusar a Israel de tener en marcha
un programa para la construcción a medio plazo del Tercer Templo en el
Monte del Templo.
Jordania, que desde 1950 ejerce la soberanía
tanto de Jerusalén Este como de Cisjordania, continúa administrando los
lugares santos islámicos del Monte del Templo. Para ello, Israel y
Jordania firmaron un tratado de paz en 1994.
Los judíos tienen
prohibido rezar en el Monte del Templo (la explanada de la mezquita de
Jerusalén) por parte del Ministerio de lugares islámicos jordano (WAQF),
que administra esta área donde está ubicadas la Mezquita de Al-Aqsa y
la Cúpula de la Roca. Este complejo es para el Islam su tercer lugar más
sagrado después de La Meca y Medina.
EL PROYECTO DEL TERCER TEMPLO
Para llevar a
cabo su plan de construcción denuncia Salam Abadi que existe un proyecto
para repartir el espacio que rodea la mezquita de Jerusalén y el Monte
del Templo de forma que deje libre el espacio necesario para la
construcción del Templo judío.
El Ministro jordano hizo estas
declaraciones en un encuentro con una delegación australiana, añadiendo
que había recibido de los líderes hashemitas la consigna de salvaguardar
la identidad árabe-islámica de Jerusalén, según informa la prensa
jordana.
JUDÍOS ORTODOXOS SE PREPARAN PARA EL TERCER TEMPLO
Desde
2009 un grupo de sastres confecciona los trajes sacerdotales según el
relato de los libros sagrados. Serán para medio centenar de judíos
ultraortodoxos, descendientes de Aarón, que confían en convertirse en
sacerdotes del Tercer Templo de Jerusalén, cuya construcción es uno de
los más viejos anhelos del judaísmo. Ya en el año 2007 se habían logrado
reunir 20 millones de dólares en todo el mundo para la construcción de
este templo.
Los cincuenta destinatarios de las prendas sagradas
son los ´cohanim´, casta descendiente de Aarón -sumo sacerdote en el
relato de la vida de Moisés en la Torah- y responsable junto a su
descendencia de los oficios en el Primer y Segundo Templo, destruidos
hace 2.500 y 2.000 años, respectivamente.
Los sastres iniciaron
su trabajo en el Instituto del Templo, ubicado cerca del Muro de las
Lamentaciones ; que representan los únicos restos del antiguo templo de
Jerusalén, y que son un recuerdo y estímulo permanente para los judíos
de que el Tercer Templo se construirá algún día.
La confección de
estos hábitos sacerdotales es una labor muy compleja, que se realiza
siguiendo el modelo que explica la Torah (Pentateuco del Antiguo
Testamento cristiano). En este modelo, además del tipo de telas y la
forma de los trajes, es importante la gama de colores que incluye además
del blanco otros como el púrpura y el celeste que es una descripción en
lenguaje arcaico que dificulta conocer la exacta tonalidad que les
definía en su tiempo. Por ejemplo, para el rojo púrpura de los
cinturones de 16 metros, se ha sabido que es preciso utilizar el llamado
´gusano carmesí´, un insecto que finalmente han podido encontrar en la
actual Turquía.
La investigación ha requerido la participación de
cientos de expertos en tejidos y colores alrededor del mundo, lo que no
sólo no ha desanimado al equipo de trabajo, sino que ha hecho afirmar
el deseo de completar estas prendas sacerdotales.
Lo mismo cabe
decir de las decenas de instrumentos que se exhiben en el museo del
Instituto del Templo, todas ellas realizadas con el modelo de los libros
sagrados judíos, exactamente en el metal y con el diseño exigido.
También para ser usados en el Tercer Templo. Se incluirá incluso la
reconstrucción del arpa antigua que de acuerdo con la Biblia perteneció
al Rey David. El arpa será una réplica exacta y contará con piedras
preciosas, oro y plata como la original.

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