Justo a tiempo para el cumpleaños 134 de
Albert Einstein los científicos tuvieron una excelente noticia acerca de
cómo funciona el universo.
El verano pasado, los físicos anunciaron que habían identificado una partícula con las características del esquivo bosón de Higgs, la llamada Partícula de Dios. Pero, como suele ocurrir en la ciencia, tenían que hacer más investigaciones para estar más seguros.
El jueves, los científicos anunciaron que la partícula que se detectó
en el Gran Colisionador de Hadrones, el más potente acelerador de
partículas del mundo, se parece aún más al bosón de Higgs.
La noticia la dieron en la Conferencia Moriond en La Thuile, Italia,
los científicos que trabajan en el Gran Colisionador de Hadrones y de
los experimentos de Muon Solenoid. Estos dos detectores buscan patículas
inusuales que resultan del choque entre sí de partículas subatómicas a
alta velocidad.
"Los resultados preliminares con el conjunto de datos completo de
2012 son magníficas y para mí está claro que se trata de un bosón de
Higgs, aunque todavía nos queda un largo camino por recorrer para saber
qué tipo de bosón de Higgs es”, dijo en un comunicado Joe Incandela,
portavoz para el experimento Compact Muon Solenoid.
Los científicos han analizado los datos dos veces y media más datos
de los que tenían cuando anunciaron por primera vez los resultados del
bosón de Higgs el pasado 4 de julio.
El bosón de Higgs se asocia con la razón de que todo en el universo –
de los seres humanos a los planetas y las galaxias – tienen masa. La
partícula es un componente de algo llamado campo de Higgs, que impregna
nuestro universo. No es una analogía perfecta, pero Brian Greene, físico
teórico de la Universidad de Columbia, ofreció esta comparación el año
pasado.
"Se puede pensar en ello como una especie de melaza que es invisible,
pero aún estamos todos inmersos en ella", dijo Greene. "Cuando
partículas, como los electrones tratan de moverse a través de la melaza,
experimentan una resistencia, la resistencia es lo que nosotros, en
nuestro mundo, pensamos que es la masa del electrón".
El electrón no tendría masa si no fuera por esta "sustancia", por el
campo de las partículas de Higgs. Así, sin el bosón de Higgs, no
estaríamos aquí en absoluto.
La evidencia de que el bosón de Higgs existe realmente es importante
para la comprensión actual de cómo funciona el Universo. Pero los
científicos no saben si la partícula encontrada es la predicha por el
modelo estándar de la física de partículas. Ese modelo es la mejor
explicación que hay para lo que ocurre a escalas más pequeñas que el
átomo, pero todavía tiene muchos espacios vacíos en ella, y hay otras
teorías que van más allá de ese modelo.
Es posible que el bosón de Higgs encontrado en el Gran Colisionador de Hadrones pueda caber en esas otras teorías.
Para averiguarlo, los científicos deben estudiar qué tan rápido decae
el bosón en otras partículas, y ver cómo la tasa de descomposición se
acumula contra las predicciones.
El Gran Colisionador de Hadrones está situado en un túnel de 27
kilómetros cerca de la frontera franco-suiza, y es operado por el CERN,
la Organización Europea de Investigación Nuclear.
El colisionador, que vale unos 10,000 millones de dólares, estableció
un récord en el 2012 por la cantidad de energía lograda en las
colisiones de partículas: 8,000 millones de electronvoltios (TeV). El
LHC cerró el mes pasado por mantenimiento y actualizaciones y entrará en
operaciones de nuevo en 2014.
La noticia del bosón de Higgs no sólo coincide con el cumpleaños de
Einstein, sino también con Pi Day, el 14 de marzo. Estos eventos no son
del todo ajeno. Incandela dijo a CNN el año pasado que el número pi
aparece en los cálculos del Colisionador de Hadrones. Por ejemplo, los
científicos tienen que utilizar pi cuando calculan cómo contribuye a la
masa de una partícula el que algunas de ellas se transformen en otras
partículas y luego vuelvan a unirse para formar la partícula original.

No hay comentarios:
Publicar un comentario