¿Qué es la santería?
Es una religión de origen africano, traída en tiempos de la Colonia, que se caracteriza por el culto o adoración a espíritus llamados orishas, que se han identificado con imágenes de los santos católicos. De allí el nombre de santería.
¿Es verdad que en la santería se practica la magia o brujería?
Sí, es cierto. La magia o brujería se define como todo rito
practicado para obtener favores o protección de fuerzas ocultas, y hasta
para causar daño a las personas. Un buen cristiano no acude nunca a
fuerzas ocultas porque lo espera todo de Dios. La actitud
cristiana justa ante el futuro y ante lo que se desconoce consiste en
entregarse con confianza en las manos de Dios y en abandonar toda
curiosidad malsana al respecto. No debemos olvidar que Dios es el Padre bueno que cuida de todos. (Cfr. Mt 6, 25-34).
¿Me puede poner algún ejemplo de cómo se practica la brujería en la santería?
Sí. En la santería se hacen ebbós (encantamientos) y bilongos (maleficios) con
el fin de ganar dinero, alcanzar la salud, obtener amor, hacerle daño a
personas y hasta matar a alguien. Además se practican sacrificios de animales (sobre todo gallinas y chivos), adivinación con caracoles y cocos, uso de collares y pulseras denominados “ildés”o “elekes” (lo cual es pecado de superstición) Por cierto, lamentablemente hay personas que usan estos collares y pulseras para protegerse. Es un gran error. Esos collares y pulseras representan a los espíritus de la religión santera según los colores que tengan. Usarlos equivale a ponerse bajo la protección de alguno de los orishas y renunciar a Jesucristo.
¿Y estas cosa están prohibidas por Dios?
Desde luego que sí. La Biblia dice lo siguiente: “Cuando
entres en la tierra que te da el Señor tu Dios, no imites las costumbres
abominables de esas naciones… Nadie entre los tuyos practicará la
adivinación, la brujería o hechicería; hará conjuros, practicará el
espiritismo o consultará a los muertos. Cualquiera que practique estas
costumbres se hará abominable al Señor” (Dt 18, 10-12) En la santería se practican muchas de estas cosas, especialmente la adivinación y la brujería.
¿Es verdad que los santeros se consagran a los orishas o santos?
Los que quieren iniciarse en la santería, después de un tiempo de preparación, en
una ceremonia llamada hechura del santo (mal llamada “bautismo” por los
santeros) se consagran a un oricha y, según creen, se dejan poseer por
él. A partir de ese momento la persona se considera hija de
Changó, Elegguá. Ochun, Yemayá, Obatalá o cualquiera de los orishas que
supuestamente hayan tomado posesión de ella. Ya no hace nada sin el
supuesto consentimiento de su (mal llamado) santo.
¿Esto está bien?
No, para nada. Es un gran pecado. Es como renunciar a
nuestra Fe, y a lo que comportó en nuestra vida: por él nos
hicimos hijos de Dios, hermanos y discípulos de Jesucristo. “Hacerse
un santo” es renunciar a Jesucristo para ponerse bajo la protección de
estos espíritus. Es necesario recordar que Jesucristo es el Hijo de Dios
que, para salvarnos del pecado, se hizo hombre, murió en la cruz y ha
resucitado de entre los muertos. Por eso la Biblia enseña que en Cristo
tenemos la salvación y el perdón de nuestros pecados (Cfr. Ef 1, 7) y
que “…no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que
nosotros podamos salvarnos” (Hech 4, 12)
Ajá. Pero los santeros dicen que ellos creen en Dios y que
invocan a sus santos… ¡perdón! Orichas para cosas buenas y no para cosas
malas…
En primer lugar, es importante aclarar que es
falso que en la santería no se hagan trabajos maléficos. He visto
manuales tales como “Tratado y obras de Osaín” en los que hay trabajos
para matar o enloquecer a una persona, para romper matrimonios,
amargarle la vida a la gente, etc. Es necesario agregar algo más.
La brujería, también aquella erróneamente llamada magia blanca, es
contraria a la Ley de Dios. Por eso la Sagrada Escritura enseña que los
que la practican no heredarán el Reino de Dios (Cfr. Gal 5, 19-21) y
“…serán echados en el lago que arde con juego y azufre, que es la muerte
segunda” (Apoc 21,8) es decir, el infierno.
¿Puede un cristiano participar en una fiesta de la santería
como la de Santa Bárbara el cuatro de Diciembre o en otras fiestas o
ritos?
No. Un un cristiano, Que ha puesto toda su confianza en
Jesucristo, a quien considera su Señor y Salvador. Participar en esas
fiestas en las que se da culto idolátrico a los orichas, y en las que se
come de los animales sacrificados a ellos es también un gran pecado. La
Biblia dice que los cristianos “no pueden beber de la copa del
Señor y de la copa de los demonios, no pueden participar de la mesa del
Señor y de la mesa de los demonios” (1 Cor 10, 21-22)
Participar en un culto santero es participar en la mesa de los
demonios. Es un gran pecado. En esas fiestas se invoca a estos espíritus
que bajan sobre las personas que se prestan para tal aberración. Un
cristiano no debería hacer esto jamás.
¿Entonces un cristiano verdadero no puede ser santero?
Por supuesto que no. Si un cristiano se hiciese santero se habría
apartado de la Verdad, y habría caído en la esclavitud del error.
Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino es a través de mí”
(Jn. 14, 6) Sólo a través de Jesucristo resucitado, que habita y actúa
con el poder del Espíritu Santo en la Iglesia, alcanzamos la salvación.
Practicar la santería es apartarse de la Verdad que es Cristo.
Más aun, es renegar de El, y es poner en peligro la propia salvación
eterna.
¿Y qué me dice de los paleros?
El culto palero o el Palo Congo es
también una religión africana (muy parecida a la santería) en la que se
cree en la existencia de muchos espíritus llamados npungos y en la que las personas hacen supuestos pactos (lo que llaman “rayarse”) con los “muertos” para, supuestamente, ponerlos a su servicio. Para ello, profanan las tumbas y extraen restos de los difuntos, cometiendo un delito y un terrible pecado.
¿Es verdad que hacen pactos con los muertos?
Eso dicen ellos. Nosotros sabemos que inmediatamente después de la muerte “…es
necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo,
para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal,
el bien o el mal” (2 Cor 5, 10. Cfr. Mt 25; Heb 11,27; etc.) Es falso que se pueda obligar a un Muerto a trabajar para alguien.
En Pasadena, California las autoridades encontraron restos de huesos humanos en el jardín de una casa, las investigaciones se abrieron en el caso, pero se presume que la familia se dedicaba a la Santería

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