El fotógrafo Paul Hellstern captó unas imágenes minutos después de que el tornado redujera a escombros la escuela primaria de Briarwood City, en Oklahoma.
En esa fracción de segundo, Hellstern captó el valor y el altruismo
que dominó entre los profesores de la escuela tras la devastación
ocurrida el lunes.
“Acababa de llegar, tal vez cinco
minutos después de que el tornado pasara por ese vecindario y noté que
los niños salían a raudales de la escuela”, dijo a Chris Cuomo, de CNN.
“Era el caos, los niños lloraban por todas partes, había profesores
ensangrentados y cosas así”.
Con las cámaras listas, el fotógrafo del diario The Oklahoman corrió tan rápido como pudo para captar la escena.
Los servicios de emergencia y la policía aún no llegaban, pero los
docentes cargaban y escoltaban a los niños para salir de los escombros
de lo que alguna vez fue su escuela. Los mismos profesores estaban
heridos, dijo Hellstern. Uno tenía lastimado un tobillo. Muchos estaban
ensangrentados.
Las vigas y los muros de ladrillo derrumbados servían como telón de
fondo. Un profesor sujetaba a una niña rubia que lleva unos zapatos
tenis de color brillante y la saca de la escuela.
Detrás de él, va otra profesora a la que le brota sangre sobre la
ceja izquierda, y le chorrea por el rostro y el cuello. Parece tener un
ojo morado y sostiene de la mano a una niña descalza que llora.
Hellstern dijo que estaba sorprendido de la reacción del personal
docente, en especial de quienes conservaron la calma para sacar a los
niños de la escuela y regresaron a los escombros a buscar a los demás.
La policía y los servicios de emergencia pronto se unieron a la
búsqueda. Hellstern dijo que se sintió conmovido al ver a los
angustiados padres reunirse con sus hijos en la escuela de casi 700
estudiantes en Moore, un suburbio en el sur de Oklahoma City.
“La sensación de ver a los padres reunirse con sus hijos en ese
momento inicial, el encontrarlos con vida y a salvo, fue emocionante”,
dijo.Fuente CNN

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