Los restos
mortales de Yiye Ávila descansan desde las 12:30 p.m. de hoy en el cementerio
Remanso de Paz, de su natal Camuy.
Agentes de
la Policía estatal cargaron el féretro hasta la última morada. El alcalde de
este municipio, Edwin García, ha declarado cuatro días de duelo y las banderas
ondean a media asta.
Una
multitud llegó al cementerio, donde solo dos personas tomaron la palabra: el
reverendo José Sapico y el nieto de Ávila, Miguel Sánchez Ávila. Ambos
enfatizaron la promesa bíblica de que el fallecido evangelista internacional se
encuentra en las moradas celestiales.
"Cómo
diría mi abuelo, 'Sonría, Cristo le ama'", dijo Sánchez Ávila, también
predicador.
Temprano, las exequias se celebraron en el templo de la iglesia de Dios
Pentecostal de Camuy.

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