El aumento de la violencia en la
República Centroafricana representa una amenaza para los niños, con al
menos dos decapitados y miles reclutados como soldados, indicó la
Organización de las Naciones Unidas.
La ONU dice que confirmó la muerte de 16 niños desde que la violencia
estalló en la capital de Bangui el 5 de diciembre. Docenas de otros
niños han resultado heridos.
"Estamos siendo testigos de niveles de
violencia sin precedentes en contra de los niños. Más y más niños están
siendo reclutados en grupos armados, y también están siendo el blanco
directo de atroces ataques por venganza", indicó Souleymane Diabate, un
representante de UNICEF en la nación.
El número de niños soldados se duplica
El año pasado, la ONU dijo que el número de niños soldados en la nación se ha duplicado a 6.000 con el aumento de la violencia.
"Los ataques dirigidos contra los niños son una violación a las leyes
internacionales humanitarias y de derechos humanos y deben detenerse
inmediatamente. "Ahora son necesarias acciones concretas para prevenir
la violencia en contra de los niños", dijo Diabate.
En la capital, 370.000 personas -más o menos la mitad de la población- han sido desplazadas, dijo la ONU.
Más de 935.000 personas han sido desplazados internamente a escala
nacional, afirmó la agencia de refugiados de la ONU el viernes.
Caos, violencia
La nación se sumió en el caos después de que una coalición de
rebeldes denominada Seleka derrocara al presidente Francois Bozize en
marzo; éste fue el último de una serie de golpes desde que la nación se
independizó.
Lo acusaron de incumplir un acuerdo de paz y exigieron que
renunciara. Meses antes de su destitución, ambas partes habían negociado
un acuerdo para formar un gobierno de unidad encabezado por el
Presidente.
Pero ese acuerdo fracasó a medida que la coalición rebelde se abrió
camino desde el norte hacia la capital de Bangui, tomando las ciudades a
lo largo del camino.
Los rebeldes se infiltraron en la capital en marzo, lo que hizo que Bozize huyera a Camerún.
Temores de genocidio
Desde entonces, la agitación política causó estragos y la violencia
se convirtió en el orden del día. Seleka es una coalición
predominantemente musulmana, y para refutar los ataques, los grupos
cristianos vigilante se defendieron. El país se sumió en la anarquía, y
las Naciones Unidas ha advertido que podría darse un genocidio.
Las agencias de asistencia han advertido que existe una crisis
humanitaria a medida que violaciones, asesinatos y otros horrores crecen
en la nación. Un número desconocido de personas han sido asesinadas en
las zonas rurales remotas en las que el acceso es muy arriesgado. Otros
han huido a los bosques.
El jueves, la agencia de asistencia Médicos Sin Fronteras dijo que
reducirá las actividades médicas en el aeropuerto de la capital debido a
la inseguridad.Fuente de Noticia CNN

No hay comentarios:
Publicar un comentario