El resto del top ten lo cierran otros tres países europeos, Austria, Islandia e Irlanda, todos con un
porcentaje de población atea que asciende hasta el 10%. Es significativa la rapidez con la que Irlanda está perdiendo población creyente, pasando del 69% al 47% en los últimos siete años. Paralelamente, el porcentaje de ateos ascendió a un fuerte ritmo, del 3% al 10%. Unos resultados que Breda Heffernan y Colm Kelpie, dos analistas del diario Belfast Telegraph,achacan a la crisis económica del país, la ausencia de un liderazgo político y los numerosos escándalos de pedofilia que en los últimos años han ido saliendo a luz.
España, uno de los pocos países en los que disminuye el ateísmo
España ocupa el puesto número 41 de la lista compuesta por más de 120 países, con un 52% de la población confesional, lo que significa un descenso del 3% con respecto a la anterior oleada del estudio que se elaboró en 2005. Aún así, las personas declaradas ateas descienden un punto porcentual, pasando del 10 al 9% de la población española. Un descenso que sólo se produce en una docena de países, mientras que aumentó un 3% de media a nivel mundial. Francia es el país de todo el mundo donde más ha aumentado el ateísmo desde el último sondeo, con un 10% más, seguido de República Checa con un 8%.
De este modo, España supera en cuatro puntos la media de los países de Europa occidental, 48% de población seguidora de algún tipo de credo, aunque se queda lejos de la media de los países orientales (71%).
El términos generales el estudio, elaborado a partir de una muestra poblacional de cerca de 52.000 personas, concluye que el número de personas religiosas ha descendido un 9% durante los últimos siete años en todo el mundo (del 77 al 68%), mientras que el de ateos ha ascendido tres puntos porcentuales (del 4 al 7%).
A mayor nivel de estudios más porcentaje de ateos
Los estratos sociales son un factor determinante a la hora de definir el grado de religiosidad de las personas. Y es que porcentualmente, la población con menos ingresos económicos es 17 puntos más religiosa que la población con mayor nivel adquisitivo.
Estas diferencias entre ricos y pobres se extienden al campo de los estudios. A nivel global, los encuestados sin estudios o solo con estudios obligatorios se consideraron creyentes en un 68%, frente al 61% de los que tenían estudios secundarios y el 52% de los que habían cursado estudios universitarios. Estas diferencias todavía son más acusadas respecto a su grado de ateísmo que entre los licenciados asciende al 19%, frente al 7% de los que no tienen estudios.
El género y la edad no parecen ejercer una gran influencia sobre las creencias de las personas. La diferencia entre hombres y mujeres es del 3% a favor de los primeros (57 frente a 60%), mientras que por generaciones, apenas existe una diferencia de un punto entre los menores de 30 años y la generación de 30 a 50. La mayor diferencia, aunque de sólo seis puntos, se produce entre los jóvenes y los mayores de 65 años.
Crecen en España los adeptos al culto evangélico
Las iglesias evangélicas cuentan cada vez con
más adeptos. Los nuevos fieles son presentados en la Iglesia, sin
bautismos, sin cristianización de por medio. Tampoco celebran misas, a
sus reuniones las llaman culto. El estudio de la Biblia es aquí pilar
que marca pautas. La iglesia evangélica es una realidad social y
cultural que en España crece a la sombra del catolicismo: son ya un
millón doscientos mil. Aún así denuncian el cierre de templos. Sólo en
Madrid, 7 en los últimos meses. Aseguran que tampoco la Almudera
soportaría la legislación que les aplican a ellos. Entre sus directrices
está considerar las relaciones sexuales como algo bueno no
necesariamente ligado a la procreación, por lo que no condenan el uso
del condón, y el rechazo de la confesión.

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