"¿Dice la Biblia qué pasó con los apóstoles, cómo murieron?"
1. Jacobo: El rey Herodes mató a Jacobo “a espada” – probable decapitándolo.
2. Pedro: Para la muerte de los
siguientes apóstoles, advierto que se usan fuentes fidedignas, pero
externas a la Biblia. La tradición de la iglesia más comúnmente aceptada
es que el apóstol Pedro que fue crucificado de cabeza abajo (a
solicitud propias, porque él no se consideraba digno de ser crucificado
como Su Señor Jesús) en una cruz en forma de “X” en Roma, en
cumplimiento a la profecía de Jesús (Juan 21:18).
3. Mateo: Mateo murió martirizado en Etiopía, habiendo muerto por una herida de espada.
4. Juan: Este "amado apóstol"
enfrentó el martirio cuando fue hervido en un enorme caldero de aceite
hirviendo durante una persecución en Roma. También sabemos que el
Apóstol Juan debió haber sido librado milagrosamente de la muerte ya que
escribió su libro profético del “Apocalipsis” después de este
incidente. Sobre Juan, la tradición también nos relata que el apóstol
Juan fue liberado de su prisión en la isla de Patmos y llevado de
regreso a lo que hoy conocemos como Turquía. Murió muy viejo y fue el
único de los apóstoles que murió de avanzada edad.
5. Santiago: Este Santiago es el
hermano del Señor Jesús. Aunque no fue uno de los 12 que Jesús reclutó
inicialmente, se le considera uno de los apóstoles porque a raíz de la
crucificción, resurrección y ascención de Jesús, por su arrepentimiento y
por su parentezco con Jesús, rápidamente se convirtió en el líder de la
iglesia en Jerusalén. La tradición nos cuenta que Santiago fue arrojado
de una altura de más de 30 metros desde el pináculo sureste del templo,
cuando se rehusó a negar su fe en Cristo. Cuando descubrieron que
sobrevivió a la caída, sus enemigos lo golpearon con un garrote hasta
matarlo. Este fue el mismo pináculo donde Satanás había llevado a Jesús
durante la tentación.
6. Bartolomé: Al apóstol Bartolomé también se le conocía
con el nombre de Natanael. Este discípulo fue misionero en Asia y
predicó el evangelio en lo que hoy es Turquía. Se nos cuenta que fue
martirizado por su predicación en Armenia, donde fue desollado con un
látigo hasta morir.
7. Andrés: Igual que el Apóstol Pedro,
Andrés fue crucificado en una cruz en forma de “X” en Grecia. Después
de haber sido azotado severamente por siete soldados, lo ataron a la
cruz con cuerdas para prolongar su sufrimiento. Aquellos que estuvieron
con él hasta el final reportaron que, cuando él era llevado a la cruz,
Andrés los saludó con estas palabras; “Hace mucho he deseado y esperado
este feliz momento. La cruz ha sido consagrada por el cuerpo de Cristo
colgado en ella.” Él continuó predicando a sus verdugos por dos días
hasta que murió.
8. Tomás: El apóstol Tomás fue
traspasado con una lanza, supuestamente en la India, durante uno de sus
viajes misioneros para establecer ahí una iglesia. Se sabe poco del
ministerio de Tomás en este país lejano, que hasta el momento no era muy
conocido en el mundo occidental.
9. Matías: Recordaremos que en el
libro de Hechos de los Apóstoles se nos relata la forma en la que este
apóstol fue elegido para sustituir a Judas Iscariote el traidor. Se
relata que Matías fue apedreado y luego decapitado.
10. Pablo: Finalmente, en el
apóstol Pablo fue torturado y después decapitado por el sanguinario y
cruel emperador romano Nerón en el año 67.
11. Judas: La Biblia relata que murió ahorcándose por el remordimiento de haber vendido a su Señor.
De los demás apóstoles se tienen referencias
históricas frágiles y no vale la pena difundirlas, ya que el terreno en
que se basan es ampliamente especulativo, sospechoso y controversial.
No es tan importante el cómo murieron los apóstoles.
Lo que si es importante es el hecho de que todos ellos estuvieron
dispuestos a morir por su fe en Cristo Jesús, que en sí mismo es una de
las más grandes evidencias de la vida, ministerio, resurrección y
ascención de Jesús.
¿Cuándo se ha visto que un grupo de más de 10
hombres esté dispuesto a dejarse asesinar de forma horrible por lo que
ellos saben que es una mentira?
Si Jesús no hubiera resucitado, los discípulos
lo hubieran sabido. Ninguno de ellos hubiera muerto por algo que ellos
sabían que era una gran y asquerosa mentira. El hecho de que todos los
apóstoles estuvieron dispuestos a padecer horribles muertes, rehusando a
renunciar a su fe en Cristo, es una tremenda evidencia de que ellos
realmente fueron testigos del Cristo resucitado y su testimonio nos debe
llenar de fe y confuanza a nosotros, 2000 años más tarde de que el "que
comenzó la obra en nosotros, ese mismo la concluirá".
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
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