Otro grupo selecto, es el de los relatores dotados de un increíble talento para describir obras de arte, a través de las palabras; son persona cuya boca parece cascada que nunca deja de fluir, y cuyas aguas nunca dejan de ser atractivas para admirarse. Y no podemos olvidar a los grandes maestros, aquellos que son capaces de enseñar el tema más complicado, de la manera más entendible para cualquier persona; son verdaderos prodigios, no solo por su conocimiento, sino por el don de comunicar con los demás de la manera más clara y profunda.
Hay otros más que hablan poco, pero son profundos y veraces; personas que más que hablar, preguntan, y permiten la auto reflexión y la introspección; son personas que siempre ayudan a aprender, y que transmiten una paz, una quietud que habla de un evidente contentamiento consigo mismo.
¿Qué tipo de orador era Jesús? El Señor podría fácilmente ser considerado como lo mejor de lo mejor en cuanto a su manera de hablar: siempre provocando reacciones entre los que lo escuchaban, iluminando con gran sabiduría a los demás, el mejor de los relatores de historias, enseñando lo que el universo no podría contener, pero que un corazón podría guardar, y siempre produciendo un diálogo de cada persona con su interior. Lo mejor de lo mejor.
Me gusta más la manera en que lo definió Pedro: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna”
Edicion Angel Flores Rivero
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